
Amor, ellos han sido brisas momentáneas, tú, eres el aire variable que me llevo al estoicismo. Absuelves con tu aliento mi espíritu bígamo y ambiguo.
Ellos han sido supremacía efímera, tú eres mi devoción absolutista.
Ellos han sido simples propensiones paganas, a ti debo mi culto y entrega.
Ellos locura transitoria, tú mi esquizofrenia total, a quien oigo y a quien siento en el tenebrismo y el frío de mis noches vacías.
Ellos han sido el producto de mi percepción natural del medio, tú eres el dueño de mi misma, mi casi autor y artista.
Ellos han buscando en mi lo que a ti te perteneces, con ellos no he sido mas de lo que he sido conmigo misma, un ser solitario.
Ellos han sido un reflejo de mis miedos, tú eres mi paranoia extrema, mi mayor delirio.
Ellos han sido fruto de mi instinto de conservación, tú eres lo que hace que exista y me sienta viva.
Ellos simplemente una pintura de mi imaginación, tú eres la analogía de mi ser, mi representación ante el cosmos.
Ellos han sido creación de mi egolatría, tú el deleite de mi hedonismo y el fin ultimo de mi vida.
Ellos han sido solo ellos, yo soy tuya, solo tuya, si mi, sin ellos, sin más. Tuya.
Ellos mi verdad relativa y condicionada, tú mi verdad absoluta e insoslayable.
Ellos han sido una noche de compañía, tú una eternidad espiritual, psíquica, elemental, ideal.
Ellos han sido un síntoma de sicalipsis, tú mi adoración sexual, lo que reclama mi mente termolábil y mi cuerpo sinestesico...
Ellos mi amor térreo y material, extinguible, tú mi amor selénico y lunático, eterno.
Ellos han sido mi ley moral y ética, mi cruz, tú mi libertad emocional y estética, mi redención.
Ellos fragmentos de mi mundo abigarrado y tedioso, tú la excepción de mi individualismo inconcluso.
Ellos una tendencia innata, una ideología versátil, una incertidumbre o una razón, una coexistencia endeble.
Tú, mi alma, mi espíritu, mi vida, mi yo, tú y yo in conjugable, no, nosotros no, yo no.
Yo no existo, tu.
Mi última palabra. Tu.
Mi última palabra. Tu.

.jpg)


